Si quieres perder peso de forma rápida, no hay nada mejor como llevar a cabo una dieta cetogénica. Esta dieta consiste en alimentos que cuentan con un bajo contenido en carbohidratos y un alto contenido en grasas, por lo que se cambia la principal fuente de energía y, por lo tanto, el metabolismo del cuerpo.

El objetivo que se pretende con todos estos cambios es conseguir una situación de cetosis, que es la que se da en el ayuno. Esta situación se puede conseguir de varias formas, una sería la reducción en la ingesta de alimentos y otra, la que pretendemos conseguir, la que trata de reducir los carbohidratos de la dieta.

Cuando el cuerpo no tiene los carbohidratos suficientes para conseguir su aporte de energía, empezará a consumir las reservas de glucógeno, que serán la principal fuente de energía y por lo tanto empezaremos a quemar grasas de una forma muy eficiente.

La dieta cetogénica elimina gran cantidad de hidratos de carbono de la dieta

Gracias a esta eliminación de hidratos de carbono obtendremos los conocidos cuerpos cetónicos, también llamados cetonas que serán los encargados de servir como nutriente al cerebro, los músculos y también el resto de órganos del cuerpo, provocando por lo tanto el estado buscado, el de la cetosis.

Dentro de este tipo de dieta podrás disfrutar de una gran variedad de alimentos, desde vegetales que cuenten con pocos carbohidratos como por ejemplo las espinacas y la gran mayoría de verduras de hoja verde, así como el pescado azul, el pollo y el pavo, los huevos con mayonesa y frutos secos como nueces y almendras además de mantequilla, queso de cabra y yogur con azúcar.

Una gran variedad de alimentos para que la dieta pueda ser llevada por cualquier persona y poder adelgazar sin que te des cuenta de ello.

Via | cosasdesalud